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El acoso psicológico en el trabajo, una asignatura pendiente para las organizaciones

El acoso psicológico en el trabajo es el conjunto de conductas abusivas que se realizan por parte de unas personas a otras en el contexto del trabajo, pudiéndose producir entre personas con el mismo o con diferente rango jerárquico. Hablamos de conductas abusivas cuando estas tienen un carácter discriminatorio, humillante, ofensivo, denigrante, intimidatorio o violento. También cuando las conductas invaden la vida privada de los trabajadores. La reiteración y la continuidad en el tiempo así como la posibilidad de provocar consecuencias físicas o psíquicas para la victima son asimismo elementos fundamentales del acoso psicológico en el trabajo. En cuanto a la relación existente entre las personas que están implicadas en estos casos se define dicha relación como asimétrica respecto al poder del acosador respecto al acosado, esta asimetría puede ser de carácter formal (jerarquía, supervisión, responsabilidad, etc) o de carácter informal provocado por la popularidad, influencia, antigüedad, forma de ser, etc

Una pieza clave en el análisis del acoso psicológico es la finalidad que estas conductas abusivas tienen. ¿Qué es lo que persigue el acosador? La respuesta a esta pregunta es compleja. Vamos a indagar un poco más en el perfil psicológico del acosador a través de los estudios de distintos autores:

EL PERFIL DEL ACOSADOR

Para Tim Field activista británico contra el acoso estos son los rasgos más destacados del acosador:

  1. Mentiroso
  2. Encantador
  3. Aparenta seguridad pese a su baja autoestima
  4. Controlador y vengativo
  5. Crítico con los demás e incapaz de ejercer autocrítica
  6. Irritable
  7. Violento

 

Para la psiquiatra francesa Marie France Hirigoyen son estos los rasgos más relevantes:

  1. Perverso
  2. Placer en provocar sufrimiento ajeno
  3. Sin remordimiento
  4. Baja autoestima
  5. Sin empatía
  6. Niega la realidad
  7. Proyecta en la víctima sus errores
  8. Seductor

 

Para el psiquiatra de Bilbao José Luis González de Rivera estos son los 5 rasgos del acosador:

  1. Rasgos narcisistas
  2. Rasgos paranoides
  3. Envidioso
  4. Controlador
  5. Mediocre

 

Para el psicólogo, investigador y profesor Iñaki Piñuel y Zábala serían estos tres rasgos los más destacables:

  1. Reiterativo en las conductas de acoso
  2. Complejo de inferioridad
  3. Patológico

 

Cuales son las razones que pueden llevar al acosador a realizar estas conductas es una cuestión que es inevitable plantearse y que sin embargo no tiene una respuesta clara, podemos pensar por ejemplo en celos, envidias, intereses personales o profesionales, rivalidades, frustración o resentimiento, necesidad de ejercer poder y de desestabilizar a la víctima.

Los comportamientos intencionados del acosador están destinados a provocar la ansiedad del acosado que se sitúa en una actitud defensiva lo que provoca nuevas conductas abusivas creando un fenómeno circular. El paso del tiempo generará más miedo del acosado y más ira del acosador. Las reacciones del acosado serán la justificación del acosador.

 

EL PERFIL DEL ACOSADO

Vamos a centrarnos en el perfil del acosado, la victima según la autora Hirigoyen va a tener ciertas características como por ejemplo alguna de las detalladas a continuación:

  1. Personas con diferencias físicas o culturales.
  2. Buenos trabajadores, personas competentes y resolutivas e incluso brillantes en su trabajo.
  3. Personas con criterio propio, justas, honradas, éticas, implicadas y motivadas.
  4. Trabajadores que están aislados o poco integrados en el entorno.

 

Las consecuencias del acoso psicológico en las víctimas son físicas, psíquicas, sociales y laborales.

 

LAS ORGANIZACIONES Y EL ACOSO PSICOLOGICO EN EL TRABAJO

Por último vamos a reflexionar acerca del nivel de permisividad que las organizaciones tienen a la existencia del acoso psicológico, se puede dar el caso de que estas conductas formen parte de una plan de la dirección de la organización o bien sean conductas aisladas de carácter individual.

La psiquiatra Marie France Hirigoyen plantea 3 tipos de acoso psicológico en función de la finalidad del mismo:

  • Acoso estratégico cuando el fin último es que es trabajador abandone su puesto de trabajo.

  • Acoso institucional cuando el fin último es controlar mediante el miedo.

  • Acoso perverso cuando no hay un fin último concreto solo provocar daño.

 

Tal y como afirma el Defensor del Pueblo: “Es frecuente que se observen comportamientos de maltrato psicológico y que socialmente son aceptados, se minimice su importancia o incluso se justifiquen en el marco de nuestros referentes culturales y entren dentro de los límites de la normalidad”

Las organizaciones deben de tener una tolerancia cero al acoso psicológico, especialmente la dirección ya que en ella recae la responsabilidad de mantener un adecuado clima de trabajo e incluso de proteger a los miembros de la misma a nivel físico y psíquico. Un estudio de la Asociación contra el Acoso Psicológico en el Trabajo, con datos de 2017, concluye que en España un 15% de los trabajadores sufre estos tipos de acoso en su entorno laboral.

Más allá del debate moral o ético acerca de las razones por las cuales todas las organizaciones deben erradicar el acoso en relación a sus trabajadores, la realidad es que se producen pérdidas económicas para las empresas por caída de la productividad, absentismo y bajas laborales e incluso jubilaciones anticipadas.

 

Algunos consejos para las organizaciones que deseen prevenir en la medida de lo posible la existencia de acoso psicológico:

  • Crear conciencia en los mandos con formación e información sobre el acoso psicológico (causas, consecuencias, perfiles, etc)

  • Redactar e implantar un código de ética y conducta de los miembros de la organización vinculante a todos los niveles y con especial incidencia en los mandos y directivos.

  • Constituir un comité de ética que vele por el cumplimiento del código de ética y conducta.

  • Instaurar un comité de mediación como órgano de denuncia y trámite de los casos existentes.

 

Hay dos conclusiones claras, la primera es que el responsable último en un caso de acoso es siempre el acosador y nunca la víctima, la segunda es que las organizaciones pueden y deben prevenir de manera proactiva los casos de acoso.

Como apoyo a las personas que han padecido situaciones de acoso psicológico o han sido testigos de estas conductas, la psicología y el coaching aportan herramientas orientadas a recuperar la confianza en uno mismo para continuar con la vida y con el trabajo.

 

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